Las causas principales por las que un/a paciente presenta poco hueso para la colocación de Implantes Dentales son las siguientes:

Perdida prematura de dientes:


Los dientes sirven de soporte para el hueso que les rodea. Una vez que perdemos un diente, el hueso va disminuyendo verticalmente dificultando no solo la colocación de Implantes sino la realización de las coronas sobre implante que suplan la ausencia.

Infecciones

La forma que tiene nuestro organismo de defenderse de las infecciones dentales es la de encapsularlas, formando bolsas alrededor de la infección para evitar que esta se propague. En el interior de estas cápsulas o bien no hay hueso o la calidad del mismo es muy mala, imposibilitando la colocación de Implantes Dentales.

Senos maxilares neumatizados:


Los senos maxilares son unas estructuras en forma de bolsa de aire que todos tenemos situados detrás de los pómulos. Estas bolsas de aire están rodeadas por una membrana (membrana de Schneider), marcando ésta el límite del espacio que tenemos para colocar implantes en el maxilar superior.

Tratamientos anteriores fracasados:


En ocasiones, la mala planificación de los casos, infecciones, rehabilitaciones protésicas deficientes u otras causas, pueden hacer que los Implantes Dentales fracasen. Nuestro organismo está preparado para regenerar el hueso que hemos perdido debido a esos tratamientos, pero en ocasiones el defecto originado es tan grande que dificulta la realización de nuevos tratamientos.